martes, 27 de enero de 2009

Me gusta el té

Me llamo Ana y me gusta el te.
Esto que parece la introducción de una sesión de esas de terapia de grupo, es algo que me viene pasando desde que me he aficionado a tomar té. Es lo típico; cuando estás en una reunión y se pregunta, ¿alguien quiere café? Y empiezan a aparecer las palabras: yo solo, yo con leche, yo descafeinado, etc..y entonces aparezco yo…¿puede ser un té? Se te quedan mirando como diciendo…ya está la rara, ¿Cómo puede ser que no le guste el café? Y ya no te digo nada si encima dices…¿y puede ser con limón? Entonces ya si que te miran como un bicho raro. Supongo que esto cada vez pasará menos, y por eso quiero encontrar mediante este blog, gente tan “rara” como yo.

La mejor anécdota que me ha pasado últimamente ha sido con nuestro nuevo jefe en el trabajo. Un día vino todo orgulloso anunciándonos que nos iba a poner café gratis con una Nespresso, todo el mundo se quedó contento y yo dije, ah! Bien, cuando vio mi cara se me quedó mirando como interrogando y le dije…es que a mi me gusta el té…en ese momento no me dijo nada, pero al cabo de unos días, tenía sobrecitos de té de todos los colores para poder tomar el té y me dijo todo orgulloso: bueno, Ana, ya hay también té, y, entonces, ni corta ni perezosa le dije…ya, pero es que a mi me gusta con limón. Se quedó como dicendo…¡esta es imposible! y cuando me di cuenta dije…pero bueno, ya me traeré yo el limón de casa, al final, todo el mundo se rió. Pero es así, si no es preparado de esta forma no me gusta y preferiblemente con sacarina (no por nada de regimenes ni nada) solo porque lo endulza más.

El té me gusta de todos los colores: negro, rojo, verde, blanco. Y ahora tengo pendiente probar esto de lo rooibos o algo así. Es curioso que me guste tanto el té porque no me gusta ningún otro tipo de infusión, pero claro, si os explico como me aficioné a él, está claro. Siempre que íbamos a desayunar con los compañeros de trabajo todo el mundo se pedía café, hay que decir que alguno de mis compañeros también son especiales pidiendo el café: café descafeinado de máquina con leche desnatada natural y sacarina, ¡no veas! Total, que claro, yo me pedía una botella de agua, porque tengo que decir que, aunque me gusta la leche, también soy muy especial: leche tibia con 1 cucharadita de azúcar y 1 cucharadita de Nesquick (pero no cola-cao ni otros chocolates en polvo) y, claro, acababa pidiendo agua o un zumo, eso en invierno es un rollo porque no apetece , así que empecé a pedir té y me aficioné.

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